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viernes, 22 de abril de 2011

IRON MAIDEN en Vélez – 2011



Todos tenemos sueños que anhelamos concretar. Algunos accesibles, otros más complicados. Algunos tardan décadas en alcanzarse. Déjenme contarles.

Cuando tenía catorce años, mi discoteca estaba ocupada por vinilos de bandas del llamado Rock nacional. Me refiero a grupos como Seru Giran, Charly García, Spinetta, Gieco, Suéter, Los Abuelos, Porcetto, Baglieto, todo de esa movida.

Había un solo programa de videos musicales, MUSICA TOTAL, tenía una hora de duración. Esto era antes del Cable, antes de Youtube…

Existía ahí, el Bloque Metálico, donde presentaban tres canciones de los éxitos del momento. Por costumbre, yo siempre pasaba ese segmento. Pero un día, llamó mi atención un tema llamado “The Trooper” (El Soldado) de Iron Maiden. El nombre de la banda aludía a un ingenio de tortura medieval, La Doncella de Hierro. En el video se mostraban escenas intercaladas de una película de cine mudo muy graciosa con los músicos sobre un escenario.

Me asombró que todos los músicos fueran protagonistas. El Baterista, Nicko McBrain, golpeaba los parches y los platillos mientras columnas de luces en movimiento se agitaban encima. Los violeros, Adrian Smith (mi guitarrista preferido de Maiden) y Dave Murray se turnaban para el solo frenético y arrollador. ¿Y que decir de Steve Harris, el padre fundador de La Bestia? Con el bajo al frente, esgrimiéndolo como si fuera una ametralladora. Todos apoyando al vocalista, Bruce Dickinson que corría de un extremo a otro agitando los brazos cubiertos por muñequeras de cuero y tachas. Cantaba de una forma muy difícil de imitar, en un tono, diría raro, que le permitía subir siempre con aire para mantener la nota.

¡Eran geniales!

Desde ese momento mi entrada al Lado Oscuro del Heavy Metal fue irreversible.

Loa años siguientes seguí a la banda conociendo cada estrofa, traduciendo las canciones, muchas con temática de CF. Inclusive había un tema, “To Tame a Land”. Algo así como “Conquistar una tierra” que refería a DUNE de Frank Herbert.

Yo coleccionaba de todo. Recuerdo mi alegría cuando compré el libro de César Fuentes Rodríguez con la historia y las letras traducidas, donde explicaba la evolución de Eddie, el monstruo mascota diseñado por Derek Riggs.

Después de Séptimo hijo de un Séptimo hijo, me bajoneó la partida de Adrian Smith y no recibí muy bien la entrada de Janick Gers a la banda y tampoco compré No Pray…

Fear of the Dark era potente, pero Dickinson anunció que dejaba la banda. Para mí, con la arbitrariedad de un fan, fue como el fin de Maiden.

En realidad, con los años empecer a buscar otras variantes musicales, una necesidad de más dimensión que encontré mágicamente en la que, para mí, es la mejor banda del mundo: Black Sabbath.

Reconozco que Bailey no es malo ¿Pero como se puede olvidar a un frontman como Dickinson? EL mundo del Heavy Metal siempre fue variando. Aparecieron Metallica, Sepultura, Hellowen, Venom, Type O, Pantera, Danzig, Deicide, Cathedral, Guns and Roses, Korn, Marylin Manson, Nigthwish…

En el 2000 volvieron Dickinson y Smith. Maiden tenía ahora, tres guitarristas. En ese tiempo, mi mente se llenaba de los acordes de Tony Iommi. Yo no puedo escuchar muchas bandas, siempre me limitó a tres o cuatro y “Brave New World”, no me convenció mucho.

Iron Maiden visitó Argentina con mejor o peor suerte en la puesta en escena. Por cosas de la vida, nunca lograba hacerme con el tiempo o el dinero para verlos. ¡En los ochenta hubiese matado para estar en uno de sus conciertos!

“Dance of Death” fue un álbum que me atrapó más, pero no sentí la misma magia de antes. Menos aún con The Matter…

Ahora estoy seguro que no se trataba de la banda, era yo, porqué cuando salió “The Final Frontier”, el año pasado, le dediqué atención y me enamoré de todo el concepto. Eso me hizo revisitar los tres discos anteriores para descubrir lo que había perdido. Esas canciones siempre fueron Iron Maiden. Estaban dirigiéndose en esa dirección desde el principio con “Mundo Extraño”, Hallowed thy name”, Where eagles dare” o “The Rime Ancient Mariner”.

La Frontera Final alude al viaje espacial, igual en la introducción con Satélite 15 o en el hermoso “Coming home”. Creo que Dickinson o Harris serían muy buenos narradores literarios, porque cuentan muy bien las historias en las canciones. ¡CF y rock es magnífico!

Hace poco tiempo pude estar cara a cara con Rob Halford y Ronnie Dio en su última gira. También con mi admirado Tony Iommi. Ya pasaron treinta años desde la primera vez que supe de Iron Maiden, pero nunca los había visto en vivo. La verdad, es la única banda que me interesaba ver, no soy de ir mucho a conciertos.

El viernes 8 de abril en el Estadio de Vélez Sarsfield, en Buenos Aires se presentó Iron Maiden. Esta vez, no falté a la cita.

Con mi esposa, Norah, aguardábamos la fecha con ansiedad. Una persona muy amable, de esos tipos con palabra, que no abundan: Ramiro Tomé. Conoce muy bien el estadio y me aconsejó un buen lugar para disfrutar del show.

Esa noche será inolvidable para mí. ¡Las luces y el escenario! ¡Los telones diferentes para cada canción! ¡Ver al Eddie de tres metros o la cabeza gigante asomando detrás el escenario! A Sam Dunn antes del inicio, informando que se haría un DVD del concierto ¡Dioses! ¡El sonido impecable!

Norah hizo una reseña al día siguiente en facebook.

Al contrario de muchos fans, yo deseaba escuchar las canciones de los últimos discos y ese deseo también se me cumplió. Disfruté de “Blood Brothers”, “The Talisman” y “El Dorado” ¡Bah, de todas!

La espera duró décadas, pero hoy estoy contento de haber estado en un concierto de Judas Priest, de Heaven and Hell y de Iron Maiden. Yo no necesito más ¡Larga Vida al rock and roll!

Setlist:

· Doctor Doctor

(UFO song)

· Satellite 15... The Final Frontier

· El Dorado

· 2 Minutes to Midnight

· The Talisman

· Coming Home

· Dance of Death

· The Trooper

· The Wicker Man

· Blood Brothers

· When the Wild Wind Blows

· The Evil That Men Do

· Fear of the Dark

· Iron Maiden

· Encore:

· The Number of the Beast

· Hallowed Be Thy Name

· Running Free

· Always Look on the Bright Side of Life

3 comentarios:

Gedece dijo...

Son muy pocas las bandas que en todas y cada una de sus canciones dejan una impronta en su sonido que hace que con escuchar un poquito sepas que banda es. Iron Maiden es una de esas bandas.

Siempre me gustó mucho, pero reconozco que hay discos como PowerSlave que me gustan más que otros.

Siempre que me preguntan porque me gusta el heavy suelo contestar que es por dos cosas: una es que me resulta maravilloso penetrar tras la muralla sónica e identificar sonidos individuales, y la segunda que con lo que una banda de heavy hace una canción otros músicos hacen 3 o 4, ya que las canciones heavy suelen incluir cambios de ritmo, clima, y entonación que otros simplemente no usan.

Pero la verdadera razón por la que me gusta es que algo dentro mío resuena con esa música.

Anónimo dijo...

Grande, he encontrado lo que "he estado buscando para

M.C. dijo...

Gracias por tu comentario Gustavo. Un abrazo!